Berlin, a mi modesto entender, tiene dos peligros graves. No me refiero a los muy graves que espero no tener que conocerlos, lease violencia neonazi, quema indiscriminada de vehículos, abismos sociales entre los del este y los del oeste, quiebra económica de sus instituciones ... No, esos hoy por hoy no me interesan. Los que me dan miedo ahora mismo son los provocados por la ingesta masiva de cerveza tanto por hombres como por mujeres a cualquier hora del día y en cualquier lugar, la calle, trenes, tranvías, e incluso en bares ... y el segundo es la posibilidad de que te cojan por detrás. Cada uno con sus cosas, pero a mi eso de por detrás, pues como que no. Como lea esto y lo malinterprete el futuro senador JoseMaria Nuñez seguro que me retira la palabra, cosa que lamentaría mucho, sobre todo por que yo me refiero a la posibilidad real de que un berlinés o berlinesa en un momento de ofuscación viaria te embista con su bicicleta por la espalda. Van como locos, moviendo unos desarrollos...